"Lo volvería a hacer"
"Era la forma más humana de acabar la guerra"
Una imagen de la explosión de la bomba nuclear en Hiroshima
Audio
No hay imágenes para esta noticia.

Theodore Van Kirk, el único de los tripulantes que aún vive del bombardero B29 Enola Gay, que el 6 de agosto de 1945 lanzó sobre Hiroshima la primera bomba atómica de la historia, ha explicado en el programa El matí de Catalunya Ràdio que "lo volvería a hacer" si las circunstancias de hoy fueran las mismas que aquel día de 1945. También ha dicho que "era la manera más humana de acabar la guerra".
Ha afirmado que directamente no fue informado de que se trataba de la bomba atómica, pero lo dedujo por la información y el entrenamiento que les dieron y por lo que pudo observar. Les explicaron que se trataba de una bomba muy potente, que podía destruir una ciudad entera. También les dieron indicaciones para escapar del efecto de la bomba una vez lanzada y les informaron del riesgo de que no lo consiguieran y perdieran la vida ellos también.
Asimismo, ha asegurado que la noche antes de aquellos hechos no durmió y que estuvo jugando al póker con algunos de sus compañeros, entre ellos el piloto del Enola Gay. Antes de partir, posaron para varias fotos y concedieron entrevistas. Una vez que despegaron, su pensamiento era "que la bomba tenga éxito".
Y cumplida la misión, no miró hacia atrás, no vio qué pasaba en el suelo porque volaban para escapar de la deflagración, ha explicado. Sí pensó, sin embargo, que después de eso la guerra había terminado. "No nos podíamos imaginar cómo Japón podía hacer frente a ese ataque, condenar su población a esa elevada mortalidad y brutalidad, a aquel tipo de bomba".
No se arrepiente de lo que hizo. Asegura que no ha luchado nunca en una guerra sin víctimas y afirma que "éste es el precio de la guerra", un conflicto que califica de justo: "Ellos nos habían atacado y nosotros contestamos". Su objetivo, subraya, era terminar la guerra y evitar más muertes.
Van Kirk no dudaría en repetir la misión si se dieran las mismas circunstancias de aquel 6 de agosto de 1945. "No lo haría en Irán o en Afganistán porque no es igual, pero en aquellas condiciones definitivamente lo volvería a hacer".
Para el capitán, las condiciones que justifican esa acción eran la gran fuerza militar japonesa y la cantidad de soldados dispuestos a defenderse hasta el último aliento. En cambio, en las guerras actuales, dice, hay menos ejército, población y organización. "Ahora no podemos encontrar la gente para hacer la paz que queremos", concluye.


url corta
http://tinyurl.com/6k9pqyj
|