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Una tienda de este municipio cierra porque "no me gusta sentirme forastera en mi casa"

Àfrica en Salt

Una residente en Salt

El líder de la ultra Plataforma x Catalunya, Josep Anglada, colgó el pasado lunes en su facebook una foto de una tienda de Salt que, entre otras cosas, decía que cerraba porque "no me gusta sentirme forastera en mi casa".

Pero, como no me fiaba un pelo, me fui al día siguiente. En el número 226 de la calle Mayor, en efecto, está la imprenta Trobat. Hacen -hacían-: fotocopias, diseño gráfico, carteles e invitaciones para bautizos y comuniones. En la puerta de entrada hay un folio pegado con cinta adhesiva: "Me estoy trasladando en Sant Feliu de Guíxols. Perdonen las molestias".

Y, en el escaparate, varios carteles en manifestación silenciosa:

"Me gusta encontrar gente que entienda 'lo' que dice. Me gusta encontrar gente que se integra en el lugar donde se gana la vida. Me gusta tener la tienda abierta sin miedo a que me roben. Me gustan mis vecinos . Me gusta la gente y el pueblo de Salt".

"Salt es y será siempre un gran pueblo porque la gente de Salt es cojonuda, pero no me gusta la política que ha convertido zonas de Salt en un gueto, no me gusta que mis impuestos sirvan para obras faraónicas, no me gusta que sólo se acuerden de mí cuando tengo que pagar o votar, no me gusta sentirme forastera en mi casa, no me gusta que fomenten las grandes superficies, no me gusta ver como mi pueblo se va deteriorando."

La dueña me atiende entre traslado y traslado. Viuda desde hace cinco años, me cuenta que cuando puso el negocio en 1987 había cuatro imprentas, ahora no queda ninguna. Apple también ha hecho también ahora mucho daño al sector.

- Salt está lleno de inmigración y ellos tienen sus propias tiendas.

Pero habla sin tapujos mientras, al otro lado, pasan dos mujeres musulmanas tapadas de pies a cabeza:

- ¿Éstos se integran? No jodamos, pero si no hablan ni catalán ni castellano.

Lleva coleta y enseña un poco el ombligo. Cuesta mucho situarla ideológicamente la gente por la manera de vestir pero yo la situaría entre Iniciativa y Esquerra, incluso más a la izquierda. Tiene la piel blanca. Cuando trabajas mucho no tienes tiempo de ir a la playa. Y los tiene bien puestos, aunque no tenga:

- Un día me entró uno con un turbante y lo tuve que echar, me miraba con desprecio porque era mujer. Le dije: qué te has creído?.

La verdad es que dice una verdad como una casa: "nadie hace nada para arreglarlo".

- ¿Nadie? ¿Qué quiere decir nadie? El Gobierno del Estado? ¿El de la Generalitat?

- Nadie. Unos y otros se han ido pasando la pelota.

Pienso, en efecto, que el PP y el PSOE han hecho poco en diez años. Con Aznar fue el boom de la construcción -el de la inmigración- y con Zapatero las regularizaciones masivas. CiU está a verlas venir. Con algunas cosas parecen de Iniciativa. Basta con oír hablar del Àngel Colom o Ferran Falcó.

Existe la sensación de que nuestros gobernantes no es que no hagan nada, es que no saben qué hacer, que es peor. Las clases medias de este país -que son los que cortan el bacalao- están hasta la coronilla. Después de todo, Cataluña ha recibido más de un millón de personas en diez años.

En el barómetro de este mes de junio la inmigración ha bajado a la quinta posición en el ranking de preocupaciones de los catalanes pero para los cuatro primeros son el "paro y precariedad laboral", el "funcionamiento de la economía", la "insatisfacción con la política", el" sistema de financiación de Cataluña" y las "Relaciones Cataluña-España". No me extraña.

Por eso Anglada pasa el rastrillo desde sus primeros 1.200 votos en Vic el año 2003: 75.000 votos en las últimas elecciones al Parlamento, 50.000 en las generales y 66.000 en las municipales con 66 concejales.

- Carmen -el nombre es ficticio, como casi todos los demás- se muda a Sant Feliu de Guíxols porque "en la costa aún encuentro gente del país".

- O eso o monto un khebab y a mi edad no tengo ganas de cambiar de oficio. La actividad económica se ha desplazado del interior a la costa. En el litoral hay más vida.

Antes de marcharse acarrea paquetes arriba y abajo -me atrevo a preguntarle: "¿usted es de derechas o de izquierdas?".

- Yo soy una empleada por cuenta propia 'que se levanta a las cuatro de la madrugada para para poder sacar adelante el negocio'.

"De racista no tengo absolutamente nada -me dice por si se me había pasado por la cabeza-: con los negros de delante -una tienda que se llama Sammy- tengo una relación fantástica, pero han hecho un gueto, nos han anulado".

Habla también como mujer: "el otro día una madre me contaba que la hija le llegó de la escuela hablando en árabe, ¿te lo imaginas?". "Por eso los padres llevan a sus hijos a escuelas fuera de Salt o, si pueden, a escuelas privadas".

Me recuerda aquel libro de Heribert Barrera, entrevistado por Enric Vila (2001), que provocó tanta polvareda. El ex presidente del Parlament decía entonces que "en la Bonanova" no hay conflictos. "Los problemas -afirmaba- surgen allí donde hay contacto físico" (pág 116). Tenía más razón que un santo.

Sin embargo, en Salt no se vive mal. Sobre todo si vas a comer a Can Serrallonga. Tienen TV3 y pistolas de antecarga de imitación colgadas en las paredes en honor al famoso bandolero del siglo XVII.

Primero puedes elegir ensalada, macarrones, fideuá, tallarines, y patatas estofadas. De segundo: conejo, ventresca, churrasco, lomo, entrecot, bistec de ternera, carrilleras de cerdo o incluso bistec de caballo. Y de postre pastel de fresa, crema de limón o flan de la casa. Todo ello por diez euros.

Por el Serrallonga han pasado desde Joel Joan a Joan Laporta -cuando estaba arriba de todo, no ahora que va de baja- o el diputado de Solidaritat Toni Strubell y un montón de actores de TV3.

Además tienen vinagre de Módena y diarios. Habrá un tiempo en que la gente sólo leerá diarios en el bar o por internet. Así puedes comer en compañía de Manuel Cuyàs que, el día de los hechos, explica el éxito de un arquitecto que ha sabido encontrar un nicho de mercado.

El alma del Serrallonga me lo cuenta todo con pelos y señales:

- Hay dos Salts: el barrio viejo y el 'cuadrado mágico' me dice mientras dibuja en una servilleta de papel -como el primer contrato que firmaron con Messi- la zona caliente de Salt: las calles Àngel Guimerà y Torras i Bages.

Según el Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat), Salt es uno de los municipios con más inmigración de Cataluña: de 30.000 habitantes casi 13.000 son extranjeros -más de un 42% -. Hay otros con más recién llegados -como Guissona: casi un 50% - pero en la capital de la Segarra hay trabajo gracias a la Cooperativa y aquí no.

Además, a la hora de hablar de inmigración, las estadísticas siempre se quedan cortas: los inmigrantes sin papeles no salen nunca precisamente porque son sin papeles. Y, en Salt, la inmigración se concentra sobre todo en un barrio donde seguro que supera los datos oficiales.

- Es otro mundo- continúa-: Aquí no hay nadie en la calle, allí todo el mundo está en la calle.

- ¿Es una indirecta sobre las ayudas sociales?, Salta enseguida el periodista en busca de un titular fácil.

- "Yo no sé si es correcto o no, pero es todo eso del PIRMI. De algo tienen que vivir, pobres".

Para entrar en el otro mundo hay que atravesar un túnel decorado -a raíz de una de las múltiples campañas de civismo del ayuntamiento-, con murales de la Madre Teresa de Calcuta, de Nelson Mandela, del Mahatma Gandhi o de Pau Casals. Pau Casals que no falte.

Ciertamente hay dos Salts: el barrio viejo y el sector centro. La calle Mayor los separa de arriba abajo como si fuera un invisible muro de Berlín. El primero está lleno de casas de dos plantas -y esteladas en algún balcón- con calles ordenados dignas de un libro de Pla: la calle Larga Fidel Aguilar, Tramuntana o el Paseo Verdaguer.

Incluso hay un colegio de las Dominicas o un teatro donde se representa el Shakespeare de Àlex Rigola. También una plaza con una estatua construida en 1997, una Cúpula invertida de Pep Admetlla, de cuando éramos ricos y podíamos permitirnos el lujo de decorar nuestras calles con obras de arte.

En Salt, por otra parte, hay un hostal auténtico de dos estrellas fundado en 1908 -herencia de cuando la gente todavía viajaba en tartana- y la barbería de cal Gich donde te puedes hacer cortar el pelo en sillas como las de antes. Por diez euros con lavado de cabeza incluido. Después, por el centro, descubriré el local de la competencia.

Pero si te adentras por el túnel de la Plaça Guifré el Pelós entras ciertamente en otro mundo. Bloques de pisos donde la inmigración subsahariana o magrebí ha desplazado la antigua inmigración andaluza que llegó en los años 60 o 70 para trabajar en la Coma Cros, los Frigoríficos del Ter o la Gasol, una textil que como casi todas las textiles de este país, se fue al traste.

Tras atravesarlo, la primera tienda que encuentro a mano izquierda es una óptica. Entro advirtiendo que no soy un cliente porque, con la crisis, las tiendas tienen pocos clientes y no quiero dar falsas esperanzas. Peor aún: soy un periodista.

- No podemos tener marcas, te las roban -explica la dependienta-: nada de Rayban, Carrera o Dolce and Gabbana. "Si te descuidas, vuelan", añade su compañero. Es colombiano. En Colombia un óptico es un "optometrista" y es carrera universitaria: cinco años, no como aquí que sólo son tres. Llegó con su mujer, también "optometrista" - en 2009 con una oferta de trabajo en origen.

"Tardé dos años en hacer los papeles", explica. "En esa época había mucha demanda en España, todas las grandes cadenas vinieron a Colombia a buscar gente: aquí los ópticos debian estar en el ladrillo, ganando pasta", añade.

Voy por la calle hasta el Parque de La Massana porque me habían dicho que, a las ocho de la tarde, "da miedo: todo son negros. Parece África, cuando yo paso no hay nadie que sea blanco". Pero es temprano y, con el calor, aunque hay poca gente aunque, en efecto, la mayoría son de raza negra. El Salt de día no tiene nada que ver con el Salt de noche y yo he venido demasiado pronto.

Salt, de hecho, está pegado a Girona. Es una prolongación de la ciudad -ahora se cabrearán los saltenses- en dirección a la AP-7. En 1983 recuperó la independencia. Un día me contaba una consejera de la Generalitat, gerundense para dar alguna pista, que fue una jugada maestra de los socialistas. No sé si creerlo me, pero Girona tiene muy buena fama y Salt no a pesar de que, de hecho, sólo los separa una calle: la Travesía de Santa Eugenia. Los de una acera son saltenses, los de la otra, gerundenses.

En el Bar Restaurante 'El pequeño Africano' ofrecen menús a cinco euros, todos con cordero, nada de cerdo: "Plátano frito con cordero a la plancha", "arroz con salsa de cacahuete y cordero o pollo", "patatas fritas con cordero a la plancha ". Pero nada de butifarras o lomo.

Cabe decir que mi percepción de Salt hubiera sido diferente si no hubiera conocido el Suleimán-en este caso el nombre es auténtico-, 27 años, casado, un hijo, viste chilaba y habla un catalán impecable.

Él y unos compañeros estaban en plena tertulia en la entrada del bar Al-Madina y me atrevo a hacer la pregunta: "¿cómo se vive en Salt?".

- "Sólo falta el trabajo, como en cualquier lugar que no haya trabajo"

- La gente del otro lado se queja de la inmigración

- La gente se queja por todo. Sulis, como le dicen sus amigos, dice que "en Hospitalet es peor, allí hay bandas latinas". Pero también se muestra franco y admite que, en Salt, "la mayoría de delincuentes son gente de fuera".

- ¿Hay peleas por la noche?

- Si la gente pelea es porque borracha y los musulmanes no bebemos.

A pesar de la vestimenta, tengo la sensación de que Sulis no es un musulmán al pie de la letra aunque no fume ni beba ni coma cerdo. Si yo fuera Artur Mas le ficharía de asesor en materia de inmigración porque si alguien nos puede explicar cómo podemos integrar a los más de 270.000 marroquíes que viven en Cataluña es él. Los otros dos son la Najat El Hachmi -a la que sólo conozco como lector- y al Hichem Nasr Yacub, uno del Vendrell de origen tunecino que he conocido en Twitter.

- Hay gente que ha venido directamente de la selva, continúa sobre los subsaharinos. Pero se me escapa de preguntarle -tenía el coche en zona azul y ya me imaginaba la multa- sobre la convivencia entre las dos comunidades.
Poco a poco nos tomamos confianza. Da gusto poder hacer preguntas sobre el Islam.

- En Occidente, la imagen del Islam no es buena

- ¿Qué es lo que sale por la tele? Atentados, hombres con barba y metralletas en las manos, pero el Islam no es eso

- ¿Y el imán de Terrassa?

- Está manipulado por la prensa, me contesta mientras le sigo la respuesta. Esta vez, me callo.

- El Corán te dice que, en efecto, puedes pegar a la mujer pero con una varilla que es la que, en la antigüedad, se usaba como cepillo de dientes. Como si se riñiera a un niño, no que te apuntes a un gimnasio de Kickboxing. Además, el Islam fue la primera religión en defender los derechos de las mujeres y los animales. Incluso existe el divorcio.

- ¿Pero la mujer queda marcada?

- Es difícil que se vuelva a casar, a los musulmanes nos gustan vírgenes. Además, con 25 o 26 años ya la encontramos mayor.

- Ahora te haré una pregunta racista: ¿los musulmanes se sienten superiores?. Vosotros no fumáis, no bebéis, no folláis, ¿qué debéis pensar de nosotros?

- No

- ¿Pero qué hace un musulmán cuando ve un buen escote, unos shorts, un ombligo al descubierto o un anuncio de ropa interior?

- No debería mirar.

- Pero mira?

- ...

En materia de relaciones sexuales la distancia entre Oriente y Occidente es inmensa. En su opinión "el amor se hace cada día" y me cuenta que, a la hora de buscar novia, empiezas pidiendo referencias a amigos y familiares. "La boda se hace con un chico al que no le has dado ni un beso".

El Suli, sin embargo, es sabiduría pura, sabiduría de la calle. Me dice algo que no sé si es una frase propia o un refrán musulmán pero es una verdad como una casa que se puede aplicar tanto a Bankia como la bolsa: "Si tiras una piedra hacia arriba, tarde o temprano bajará" . De hecho, es la versión islámica de nuestro "todo lo que sube, baja".

Aprovecho para preguntar detalles de vida cotidiana: "¿Por qué no te gustan los perros?

- Por dos razones: en primer lugar porque en Marruecos son casi salvajes y dan miedo. Pero también porque creemos que tienen muchos microbios en la boca. Si vas a la mezquita y tocas antes un perro, especialmente la zona de la boca, te tienes que lavar. El Corán dice que la boca de un perro está lleno de gérmenes.

Pero volvamos a la inmigración y aquí también acierta: "a nosotros nos han llevado a los españoles". "¿Qué habría hecho España sin los inmigrantes? Nada". "Si la hay es porque hay trabajos que no querían hacerlos ellos", añade. Incluso mete el dedo en el ojo: "cuando tenían un piso asqueroso y lo vendían por 21 millones de pesetas, eso si que les gustaba". "Y mira que, a veces, se caía a pedazos".

La conversación se convierte multiconversa. Se han añadido algunos amigos aunque ninguno habla un catalán como él. Sale el tema de la última iniciativa del Ayuntamiento: un billete de avión y 150 euros para cada inmigrante que decida irse. He visto carteles colgados en el escaparate de algunas tiendas escritos en castellano, inglés, francés y árabe. Nada de catalán lo que muestra también el nivel de conocimiento de la lengua catalana en algunos colectivos. La reunión fue el pasado jueves en la Casa de Cultura Les Bernardes. Tengo que preguntar al Ayuntamiento si se apuntó alguien.

Uno de ellos confiesa -en un castellano perfecto- que fue al encuentro: "Me partí de risa. Llevas aquí toda la vida y te dan 150 euros". "Si tienes el pasaporte caducado te lo arreglan y todo, pero sabes qué te digo: que se hinquen el dedo por el culo". Para él, la solución es más fácil: "si tienes dinero que inviertan en los jóvenes", pero sobre todo "lo que tienen que hacer es chorrar menos dinero los políticos".

Suli expresa su opinión: "no nos dejan integrar". "¿Qué es la integración? ¿Beber vino? ¿Comer cerdo?. ¿Sabes qué es la integración? Cuando eres un morojuan"

- Un morojuan?

- Sí, estás en el trabajo, un compañero te ofrece un trozo de su bocadillo de jamón o de chorizo y tú te lo comes. Entonces eres un morojuan. En cambio, si lo rechazas te dicen 'vete a tomar por culo' porque no lo entienden.

- Tengo 27 años, no he comido nunca cerdo. Me encuentro bien, ¿porque tengo que comer? protesta

- ¿Tú vas a la mezquita?

- Cuando puedo. En teoría tienes que ir cinco veces al día.

- ¿Y si trabajas?

- No es obligatorio. Pero te tienes que lavar si antes has meado, cagado, has sudado has tenido sexo o incluso te has tirado un pedo.

- ¿En casa?

- En casa o en la mezquita

La conversación con Suli sólo me deja preocupado -pienso en Pilar Rahola, que lo dice el mismo- cuando afirma que "el Islam moderado no existe". "Si eres un musulmán como Dios manda tienes que hacer caso a Dios".

Me pone un ejemplo gráfico: "El islam radical y el moderado es como el Madrid y el Barça, los dos les gusta el fútbol". Él no cogería nunca un arma pero "en Palestina las mujeres tienen doce criaturas, pero a los veinte años sólo llegan tres o cuatro, el resto han muerto o las enfermedades o los israelíes: como quieres que sean moderados?".

También me confirma una percepción que tengo: la opinión sobre la inmigración ha cambiado en toda Europa. "Incluso Holanda ahora es diferente". "Yo tengo familiares, he ido: entonces ibas con holandeses por la calle, ahora no".

Mientras estamos hablando un motorista pasa impunemente por la acera y una abuela se enfada. Con el bastón hace la intención de dar un golpe a nuestra pandilla, como si la culpa fuera nuestra. "La madre que los parió", reniega. Pero el motorista -con casco integral- puede ser cualquier cosa. Finalmente me despido, acostumbrado a cumplir las leyes, me imagino que la grúa ya se me ha llevado el coche.

Antes de marchar del sector centro, entre el bar Al-Madina y las Carnes M. Maruny, ahora una carnicería halal, un poco de esperanza: oigo una niña, de raza niega, regañando en catalán a otro niño, más pequeño, también de raza negra.

- Perdona, ¿le has hablado en catalán? le pregunto

- Sí, qué pasa: yo soy catalana, me responde enfadada.

Me cuenta que ella es de Sierra Leona y el niño de Senegal. En Sierra Leona hablando inglés-y una veintena de lenguas más como el Mende y el temne- mientras que en Senegal el francés -además del wolof, el serer y el fulani-: entre ellos se entienden en catalán. Una victoria póstuma de Espriu, pienso. Me voy antes de que me tomen por un pederasta.

Pero, al atravesar el túnel, vuelves a darte de bruces con la realidad. Te das cuenta que las dos comunidades son impermeables.
Jordi, de 21 años, es independentista. Durante mucho tiempo tuvo la bandera colgada en el balcón -hasta que se le llevó el viento- y lo celebra con una traca cuando pierde 'la Roja'. De momento, en este Eurocopa, no ha tenido ninguna ocasión.

- De aquí para allá paso de ir: todo lo que tengo en Salt lo tengo en el barrio viejo, no se me ha perdido nada.

Piensa, como mucha gente, que viven del 'cuento': "un día al khebab, cuando estaba en paro, coincidía con un chico magrebí: me dijo que por 200 euros me alcanza una ayuda, que su padre llevaba meses estaba en Marruecos y que la seguía cobrando. Al final le dije que no me enfado más.
Unos tíos suyos se han quedado en la calle Doctor Ferran, rodeados de recién llegados, y "allí la convivencia es imposible: no pagan comunidad, se estropea el ascensor y nadie lo arregla. Nadie limpia la escalera y la luz la acaban cortando ".

- Pregunta a los tenderos: están quemadísimos

- Ya lo he hecho, respondo y pienso en los dos dependientes de la óptica. Me he metido también en la Pastelería Armengol -un día salió en un reportaje de TV3 a raíz de los últimos altercados en Salt- pero había una sola dependienta. No me ha podido atender ..

- A las diez el barrio cambia radicalmente: a mi hermana la sobaron de arriba abajo unos 'morenos' de 14 años. Llegó a casa llorando y ahora tiene un juicio por tocamientos. Y ahora está más tranquilo, pero en el solar de aquí al lado el otro día entraron a robar.

Me voy sin haber podido hablar con el alcalde, Jaume Torramadé, porque no pedí hora. Ni, lo que me duele más, con el jefe de la comisaría de los Mossos, porque no pedí permiso al Departamento de Interior. Este sí que debe saber un nido de las actividades nocturnas en 'Salt, la nuit'.

Gracias a todos los que, el pasado martes, accedieron a hablar conmigo. Y con un ruego para el Síndic de Greuges ahora que hemos descubierto que viaja tanto -y tan bien acompañado-: no hace falta ir al extranjero, basta con darse una vuelta por Salt para ver mundo.

¿Aún podemos entendernos?. / Un reportaje de Xavier Rius

La imprenta Trobat

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22 Comentarios

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#13 AliBay, Cornellà, 02/07/2012 - 11:00

Jo fa 49 anys que em sento foraster a casa meva. Convisc amb un 90% d'immigrants i encara no m'he mort. I això que els escanyols són immigrants de la pitjor raça perquè els costa molt integrar-se i molts encara ni parlen català, cosa que no passa amb els nouvinguts d'altres territoris.

#12 Gombau, Tortosa, 01/07/2012 - 19:35

Aquests musulmans intel·ligents que ens coneixen bé són molt perillosos. S'aprofiten de la ignorància de la gent sobre l'Islam i dels nostres tics polítics per fer-ne una propaganda descarada i mentidera, amb una habilitat manipuladora impressionant. Molts exemples en tot el reportatge.

#11 Rafel, Barcelona, 01/07/2012 - 12:59

Si això de tenir un tros d'Àfrica incrustrat dins Catalunya és molt pràctic! Oblidin les agències de viatge! Visquin un autèntic viatge al Magreb o senti's com Katherine Hepburn i la reina de Africa només pagant-se una ruta turística per Salt! jajaja. Però si ERC-SI-PSC-CIU-ICV-C'S-PP els encanta.

#10 Gerard, Barna, 01/07/2012 - 08:26

Pel q fa als "xanxullos" amb les jaudes públiques podríem posar milers d'exemples autòctons. La lema de l'epoca daurada: "Curro un poco y luego 6 meses de paro", i ho dic en cast. pq la majoria t'ho deien en aquesta llengua. Qui en parlava? Ara bé, això no vol dir q tots els esp siguin barruts.

#10.1 Gerard, Barna, 02/07/2012 - 06:08

Dubto que X. Rius en persona s'hagi atrevit a fer aquesta escavetxina amb els meus missatges denunciant la reiteració de prejudicis del reportatge. Em sembla que algun redactor s'ha passat de papista. A veure si sou a temps de salvar la llibertat d'expressió. No he insultat a ningú.

#7 Bernat, BCN, 30/06/2012 - 22:28

No us queixeu, que aquesta gent ens ha de pagar les nostres pensions el dia de demà amb el seu treball constant i la seva laboriositat i preparació.

#7.1 jd54, Terrassa, 01/07/2012 - 19:27

ja,ja,ja,ja,ja,ja,( la risa ès amb català)
ara parlarè amb castellà per que soc bilingue
Por desgracia a esta señora no la puedo invitar a abrir un negocio en Terrassa por que estamos igual que en Salt