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Sociedad · 21 de Marzo de 2015. 10:05h.

"No puedes basar la política de un país en una religión"

Samia Ben Tekaya, directiva del Centro Euro Árabe de Catalunya: "Tampoco podemos ignorar el 30% que votó la opción islamista"

"No puedes basar la política de un país en una religión"

Samia Ben Tekaya

Samia Ben Tekaya es cofundadora de la asociación Tunecinos en Catalunya y vocal de la junta directiva del Centro Euro Árabe de Catalunya. Es técnica en turismo y hace doce años que vive en Catalunya. Habla catalán y castellano perfectamente. Junto con otros miembros de la asociación, organizó una concentración en la Plaça de Sant Jaume, en solidaridad con las víctimas catalanas del atentado en el Museo del Bardo y para denunciar el terrorismo de signo islamista.

-Ay, tanto hablar de "primavera" ...

-Es un nombre bonito para una revolución, que vende muy bien, pero es equivocado. Todo el mundo habla de Mohammed Bouazizi [el chico que se quemó vivo]. No le quiero quitar méritos, pero las revueltas habían comenzado en 2008 en las minas de fosfato de Gafsa. El régimen de Ben Ali las escondió. Ni los mismos tunecinos en supieron nada. Hubo verdaderos acosos de pueblos. La gente tenía que refugiarse en las montañas porque era encarcelada y torturada. Todo esto no tiene nada de primavera. Perdone, podríamos parar un momento las preguntas?

-Usted manda ...

-Antes de continuar quisiera transmitir un abrazo solidario a las familias de las víctimas catalanas. Los tunecinos, en su inmensa mayoría, somos un pueblo pacífico. Nos ha dolido profundamente lo que han hecho estos criminales.

-Empecemos repartiendo culpas. ¿EEUU?

-Actuan muy contradictoriamente. Apoyan la democracia en el Maghreb y en Medio Oriente pero al mismo tiempo financian grupos que destrozan las democracias.

-Europa?

-Europa... Bueno... (risas). No, en serio, tienen una posición más coherente. Por lo menos, sentimos su apoyo.

-¿Francia, en concreto?

-Mire, no tengo ningún reproche a hacer a Francia...

-Dejemos los países y hablemos de otros culpables. Se lo preguntaré claramente. ¿El islam?

-El islam o cualquier otra religión! No puede ser que se metan en la política. Se habla de islam político, de islam moderado ... Es que no puedes basar la política de un país sobre una religión. Porque después ya no es democracia sino teocracia.

-¿En Túnez el espíritu de Bourguiba está vivo?

-Muy Vivo! El problema es que durante los años de Ben Alí vivimos como en un cuento de hadas. Nos decían que todos éramos laicos, abiertos, que la economía iba bien, que todos vivíamos en las mismas condiciones, con ciudades costeras que salían siempre en la televisión y que tenían buenas infraestructuras. Pero el día que cayó el régimen descubrimos que la gente en el interior vivía muy precariamente. Y luego vimos que no éramos tan cultivados ni tan educados ni tan "guays" como pensábamos.

-¿Ben Ali alimentó el islamismo?

-Sí. El islamismo tunecino tiene sus raíces en su régimen dictatorial. El reprimió y cuando cayó el régimen la gente votó a aquellos que tenían una aureola de resistencia y de oposición al régimen. Y qué pasó? Que los islamistas entraron en el gobierno simulando moderación, pero resulta que cuando había un acto de extremismo religioso, a los autores se les arrestaba y al cabo de dos días ya estaban fuera.

-Y ya ve qué cosas. Ahora tienen un presidente de la República que es un ex ministro de Ben Alí...

-Mire, El día que fuimos a votar, muchos tunecinos tuvimos la sensación de tener que elegir entre la peste y el cólera. O la herencia de Ben Alí o los islamistas de Ennahda. Y elegimos lo que creímos mejor para levantar la economía del país.

-¿Cómo fue el gobierno de los islamistas desde el 2011 al 2014?

-Hicieron mucho daño. No entendieron que se trataba de un gobierno provisional a la espera de aprobar una constitución. No estaban allí para quedarse eternamente, ni para nombrar a sus amigos. Muchos cargos de alta responsabilidad los ocuparon personas en función de los años que habían pasado en prisión, no por su competencia política o profesional.

-El Partido Ennahda es la marca blanca tunecina de los Hermanos Musulmanes?

-Totalmente. Apoyan implícito al salafismo.

-Y qué cosas, ¿verdad? Este presidente del antiguo régimen que reprimía el integrismo, que ha sido elegido entre la peste y el cólera, ha acabado propiciando una coalición en la que hay Ennahda. ¿Esto no es un bucle?

-Eso es dramático. Pero, claro, tampoco podemos ignorar el 30% de los votantes que votaron la opción islamista. No me gusta nada la decisión del presidente Essebsi, pero la comprendo. Lo que encuentro muy mal es que durante la campaña electoral les demonizó. ¿Por qué pactan después? Lo mismo ocurrió cuando cayó el régimen de Ben Alí. Todo el mundo decía que había que apartar a cualquier colaborador del régimen. Finalmente, aquí los tenemos...

-¿Remontarà el turismo?

-No debemos caer en la trampa de los terroristas. Es un esfuerzo que deben hacer los tunecinos que viven allí y los tunecinos que vivimos fuera. Debemos superar el miedo y no cambiar los planes. Somos demócratas y no nos van a cambiar.

-¿Si cae Túnez caerán otros países?

-Túnez es un símbolo. Pero escuche, es que Túnez no caerá! No puedo ni imaginarlo. La sociedad civil tunecina es muy fuerte, y tiene un gran espíritu democrático.

-Sí, pero también es el país que ha exportado más terroristas a eso que llaman "estado islámico"...

-Es una de las secuelas más terribles del régimen de Ben Alí, que produjo generaciones de gente sin cerebro. El mensaje era: no estudies, no creas en el esfuerzo, busca una buena recomendación y corrompe tanto como puedas.

-¿Sabe que su salida de la dictadura me va recordando a la salida del franquismo que hicimos nosotros?

- (Piensa) Pues ahora que lo dice, sí. Sabe por qué? Porque en Túnez, como España, tampoco se juzgó a la gente que participó en la dictadura, y continuaron a la sombra del poder. La justicia, en nuestro país, se quedó en mera teoría. Tampoco se hizo limpieza en los cuerpos policiales. No ha habido ni un proceso de reconocimiento de los crímenes de la población ni de perdón nacional y reconciliación. En España veo que según qué gobierno también tapa estas cosas.

-¿La mujer tunecina está asustada ante la perspectiva de perder los derechos del estatuto personal de 1959?

-No, asustada no, porque hemos conseguido que se mantengan en la nueva constitución. Ahora bien, hay una cierta inquietud. Los islamistas de Ennahda introdujeron una serie de interpretaciones de la ley que suponen restricciones en el campo de las herencias, por ejemplo, o los desplazamientos. Ahora tenemos que recuperar la interpretación abierta antes de que llegaran. Y lo haremos.

-Por Sant Jordi habrá en Catalunya dos diputadas del nuevo parlamento tunecino. ¿Cuál cree que debería ser el mensaje que den a los catalanes?

-Que en Túnez nos encontramos en un proceso que acaba de empezar. Y que lucharemos por la democracia y por los derechos de los ciudadanos. En el fondo, es una suerte encontrarse en esta situación. Vivimos en democracia. Pero necesitamos el apoyo de Catalunya y de España.

-¿Cuántos ciudadanos de Túnez se calcula que hay en Catalunya?

-En las elecciones tuvimos más de 400 censados. Pero claro, este es el número de ciudadanos que hicieron el esfuerzo de inscribirse, que no fue nada fácil. Según el consulado pasamos de 500.

-Se sienten cómodos?

-Mucho.

-¿Entienden el momento político catalán? No le pregunto si se adhieren ...

-Lo entendemos muy bien.

-Más allá de la política, ¿ve similitudes entre los dos países?

-Claro que sí. Es la alegría mediterránea. También hay diferencias, ¿eh? La hospitalidad doméstica la tenemos más desarrollada nosotros ... Allí tú puedes presentarte por sorpresa en casa de tu prima con quince personas y no pasa nada...

-Le haré un pronóstico sobre Túnez: consolidarán la democracia y no dejarán pasar el islamismo.

-Estoy de acuerdo.

-Ahora hágalo usted sobre Catalunya: ¿cómo terminará el proceso soberanista?

-Le diré lo mismo que decía usted sobre Túnez: es un proceso que acaba de empezar. Y si uno cree de verdad en algo, lo acaba consiguiendo.

-Hemos hecho esta entrevista en las Ramblas de Barcelona. ¿La repetiremos la "Rambla" Bourguiba de Túnez?

-¿Por qué no? Se parecen tanto! Es un lugar muy agradable. Es que Túnez es muy agradable! No es ni terror, ni sangre, ni muerte. Es cultura, es alegría, es música, es baile ... Es todo lo que odian los islamistas. Y lo queremos compartir con nuestros visitantes. Ojalá los catalanes sigan yendo! /Una entrevista de Ramon Sargatal.

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28 Comentarios

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#23 Alfons maristany, BCN, 23/03/2015 - 19:00

Asi os va.Sobre todo a las mujeres
Si millones de moscas comen m ... no pueden estar equivocadas

#22 artur, mas-turbador, 22/03/2015 - 23:05

BiEN TEKAYAs

#21 jordi, bcn, 22/03/2015 - 21:31

K.fotin el.camp al seu pais i k k ens deixin en pau.
FASTIC DE GENT

#21.1 Rabí Rabich, Mea Shearim, 22/03/2015 - 22:44

Què dius, xenòfob, si no en tenen, de país... ah, calla, no, que m'han dit que estan eixamplant el Gran Israel.

#20 josepxicot, Barcelona, 22/03/2015 - 21:08

Totalment d´acord,la separaciò deel fet religiòs i l´Es
tat a d´esser un fet arreu,per això no vull una religiò
amb lleis propies que anul-lin les lleis aprovades als
parlaments.no vull que la política es faci a les mesqui
tes,per això,FORA,L´iSLAM.

#19 jordi, ,, 22/03/2015 - 19:31

Sólo ha cambiado de Niyab. En lugar de llevar el pañuelo islámico, tiene otro trapo alrededor de su cabeza (ver foto) que también simboliza la sumisión a una tradición y el recorte derechos ciudadanos.

#19.1 Al Cohen, Tel-Bibiv, 22/03/2015 - 22:49

¿Niyab?. ¿Eso también viene escrito en la Torá?. ¿Y lo de obligarlas a ponerse peluca a nuestras mujeres qué es, también Talmud o decreto-ley del Adolfo Netanyahu?.